Total: 0,00
Total: 0,00

En México, buena parte de Sudamérica y Estados Unidos se ha extendido un culto que puede parecer algo siniestro. Y es que la Santa Muerte, según sus devotos, es una entidad espiritual, que concentra tanto la fuerza creadora como la destructora del universo. Esta fuerza emana de sus imágenes consagradas, puesto que la Santísima (otro de sus nombres) es una de las protecciones más fuertes que existen. Dicho así no parece un culto muy diferente al de otras religiones como la santería o el vudú. La diferencia principal es que la mayoría de sus seguidores son, o se consideran a sí mismos, católicos, que la veneran como a un santo más y que la Santa Muerte se representa como un esqueleto.

A la Santa Muerte se le rezan oraciones propias pero también muchas católicas como el Padre Nuestro. Sin embargo, la adoración a la Santa Muerte ha sido condenada por la Iglesia. No es una santa en el sentido estricto católico. Pues ni era una persona ni ha sido canonizada por sus buenas obras y milagros. Es una devoción mágica, dice la Iglesia, con ciertos paralelismos en algunos casos con la brujería. Sin embargo, para sus creyentes no hay inconveniente ni conflicto en mantenerse fieles a las devociones cristianas, a la vez que a la Flaca. Por eso en sus altares la Santa Muerte coexiste con Jesucristo, la Virgen de Guadalupe, san Judas Tadeo y algún otro santo.

Su culto se ha extendido tanto porque para sus seguidores creen la Señora no juzga. Por lo que se la invoca para peticiones no muy cristianas que otras divinidades no atenderían. Además la Santa Muerte siempre se cobra todo. Por lo que se la considera imparcial y actúa como señora de la justicia. No importa quién seas, ni cuánto tengas, su justicia también te alcanzará.

Debido a la creencia de que prefiere no ser llamada por su nombre, se dice que la muerte agradece si es nombrada con cariño con el uso de alguno de sus apodos favoritos, tales como «La Comadre», «La Bonita», «La Flaca», «la Señora» o «La Niña».

A la Santa Muerte se la representa como un esqueleto vestido con un hábito que le cubre de tal modo que sólo se ven los huesos del rostro y las manos. Siempre de pie, lleva la guadaña sostenida en la mano derecha. En la izquierda carga al mundo o pende de ella una balanza. Sus figuras se comercializan en distintos colores que los creyentes asocian a alguna petición. Si quieren solicitar un favor de amor deben comprar una Santa Muerte roja, negra si quieren protección, dorada si quieren dinero, verde para problemas judiciales o con la ley…Santa Muerte

Además de la túnica, la guadaña y la balanza, las figuras de la Santísima pueden estar acompañadas de la bola del mundo, de un reloj de arena y de un búho. Los elementos que acompañan a la Santa Muerte están dotados de un significado especial.

Así, la guadaña, simboliza el corte de todas las energías negativas que hay a nuestro alrededor. La bola del mundo representa que la Santísima Muerte  está en todas partes, no distingue fronteras y ayuda a todos por igual. La balanza alude a la justicia e imparcialidad con la que la Señora juzga los actos de sus fieles.

El búho es un ave de la oscuridad con una vista muy aguda y se asocia a la Flaquita porque por más desorientados y ciegos que esté sus fieles, ella los guiará. Por su parte el reloj de arena representa el paso del tiempo y cómo hay que vivir el momento. La lámpara que porta o que aparece a su lado simboliza la luz con la que la Santa Muerte guía el camino.

Mictecancuhtli y Mictecacihuatl

No se conoce el origen de este culto aunque numerosos expertos afirman que puede tratarse de un culto nacido de la mezcla de creencias precolombinas, católicas y de ritos populares. En parte, la Santa Muerte se asemeja a los dioses aztecas Mictecancuhtli y Mictecacihuatl, dios y diosa de la muerte respectivamente. Ellos facilitaban el camino de los difuntos por la región de los muertos.

Mictecancuhtli y Mictecacihuatl fueron sin lugar a dudas las deidades a quienes se encomendaban a los muertos pero también eran invocados por todo aquel que deseaba obtener el poder de la muerte.

Peticiones a la Santa Muerte

En el culto a la Niña se organizan rituales similares a los cristianos, incluyendo procesiones y oraciones con el fin de ganar su favor. Muchos hasta llegan a erigir su propio altar para sentirse protegidos. El altar suele consistir en una estatuilla rodeada de ofrendas como flores, frutas, incienso, monedas y golosinas, además de velas.

Santa Muerte111La gente acude a ella para pedirle milagros o favores relacionados con el amor, la salud o el trabajo. También se le piden favores malignos como la venganza o la muerte de alguien. Al pedir algo a la Santísima se puede o no ofrecer alguna ofrenda a cambio, estas ofrendas pueden ser desde algo material como velas o mejoras al altar o cosas simbólicas como cantarle, «echarse un tequila juntos» sacarla a pasear o vestirla de fiesta. También son válidas cosas como hacer las paces con algún familiar o cambiar algún hábito. La Santísima espera que se le cumpla lo que se le pide por lo que es más recomendable no ofrecer nada a cambio del favor que ofrecer algo que no se tiene la seguridad de cumplir.

¿La veneran sólo personas de mala vida?

Durante los años 80 del siglo pasado el culto a la Santa Muerte se hizo conocido porque parecía que la mayoría de sus creyentes eran pandilleros, ladrones, prostitutas o gentes de malvivir. Pero no es así, lo que ocurre es que como la Santa Muerte no juzga, resulta muy atractiva para los marginados y todos aquellos a los que la sociedad ha dado de lado. Se ha convertido una figura de compasión y de igualdad para transexuales, trabajadores pobres, prostitutas y personas que no siempre siguen la ley a rajatabla.

Hoy en día, en cada templo erigido a ella, puedes ver madres con bebés que van a agradecerle su ayuda en el parto. Personas que piden por sus familiares encarcelados o por hijos que llevan mal camino en la vida. Otros le piden salud, protección contra agentes de inmigración o que castigue a sus rivales.

WhatsApp
¿En que podemos ayudarte?
Cart
Your cart is currently empty.

¿Desde dónde estás comprando?